El peso mexicano resiste pese a la crisis interna: ¿Por qué sigue fuerte frente al dólar y el won coreano?

La moneda azteca se debate entre los malos datos económicos locales y la "atractiva" tasa de interés de Banxico, en un escenario global marcado por la tensión en Medio Oriente y el petróleo a 100 dólares.
El mercado de divisas vivió este martes una jornada de extrema volatilidad, operando bajo la sombra de un "polvorín" en Medio Oriente a punto de estallar. En este contexto, el peso mexicano (MXN) mostró una resistencia sorprendente, atrapado entre las noticias negativas de la economía doméstica y el "escudo" que representa su alta tasa de interés.

Según datos de TradingView, el tipo de cambio USD/MXN cerró en 17.7365 pesos, tras una sesión de intensos combates por defender la barrera de las 17.80 unidades.
Al inicio de la jornada, el riesgo geopolítico disparó el índice del dólar (DXY) cerca de los 99 puntos, llevando al peso a un mínimo momentáneo de 17.86. Los rumores sobre la posible entrada de Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos en el conflicto contra Teherán, sumado a un crudo Brent superando los 100 dólares, han aniquilado las esperanzas de que la Fed recorte tasas pronto.

La fortaleza relativa del peso se hizo sentir con fuerza en Asia. El tipo de cambio MXN/KRW se disparó un 1.06%, cerrando en 84.4616 wones.
En el último año, esta paridad ha saltado un 16.8%. Para los estudiantes y la comunidad coreana en México que dependen de remesas desde Seúl, la situación es crítica: lo que antes se mantenía en la franja de los 70 wones, hoy ha roto el techo de los 84, encareciendo drásticamente el costo de vida para los extranjeros en suelo mexicano.
¿Cómo es posible que el peso siga firme si los datos internos son "desastrosos"? Las cifras no mienten:
Sin embargo, el peso se mantiene a flote gracias a la inflación. A mediados de marzo, el IPC se situó en 4.63%, superando las previsiones. Esto obliga al Banco de México (Banxico) a mantener una postura "halcón" (hawkish), conservando su tasa de interés en un elevado 7.00%. Este diferencial de tasas es el imán que sigue atrayendo a los inversores internacionales.
El gigante bancario Barclays lanzó un mensaje de calma en su último informe, ajustando su pronóstico para el cierre de año a 17.25 pesos por dólar. La entidad destaca que el inicio positivo de las conversaciones del T-MEC (USMCA) y la resiliencia mexicana permitirán que el peso sea la primera moneda en rebotar una vez que ceda la tensión en Medio Oriente.
No obstante, la amenaza de un "arancel universal del 15%" por parte de la administración Trump sigue siendo la gran incertidumbre. Con el 80% de las exportaciones dirigidas a EE. UU., cualquier movimiento en la frontera norte podría evaporar el encanto del "Super Peso" en cuestión de segundos.