Alerta en los mercados: Trump advirtió que “se agota la paciencia” con Irán y el peso mexicano sufrió un fuerte revés frente al dólar
[Estado del Tipo de Cambio al 15 de Mayo]
USD/MXN: 17.3275 (+0.75%)
MXN/KRW: 86.3009 (-0.32%)

El fantasma de la inflación global y la escalada de la tensión geopolítica en el Medio Oriente asestaron un duro golpe a los mercados financieros internacionales este viernes. En una jornada marcada por la aversión al riesgo, el peso mexicano retrocedió con fuerza frente al dólar estadounidense, consolidando una semana de pérdidas acumuladas, mientras que el billete verde se reafirmó como el refugio predilecto de los inversores.

Según los datos en tiempo real de la plataforma financiera TradingView, el tipo de cambio (USD/MXN) cerró la sesión de este viernes 15 de mayo en 17.3275 pesos por dólar, lo que representó una depreciación del 0.75% (o un salto de 0.12950 pesos) en comparación con el cierre previo. Durante el día, la paridad cambiaria llegó a amenazar la barra de las 17.3500 unidades, evidenciando la fuerte presión de devaluación sobre la moneda azteca.

El impacto no fue exclusivo para México. En el mismo horario, el cruce entre el peso mexicano y la moneda de Corea del Sur (MXN/KRW) capituló un 0.32%, cerrando en 86.3009 wones por peso. La ola de desconfianza global castigó en simultáneo a ambas divisas emergentes, provocando un retroceso en cadena.
El principal detonante del nerviosismo financiero fue la decepción tras la conclusión de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a China. Medios locales como El Economista y El Financiero reportaron que el encuentro con el mandatario chino, Xi Jinping, finalizó sin grandes anuncios ni acuerdos concretos para destrabar el conflicto armado en Medio Oriente, lo que transformó el tibio optimismo del mercado in una abierta cautela.
La situación empeoró a bordo del Air Force One. Durante su regreso a Washington, Trump lanzó una dura advertencia ante los periodistas, asegurando que “no le queda mucha paciencia con Irán” y sugiriendo la necesidad de un "trabajo de limpieza" en la región. Estas declaraciones incendiarias dispararon las alarmas sobre un posible bloqueo en el Estrecho de Ormuz, provocando que los futuros del petróleo de Texas (WTI) se dispararan más de un 4%, quebrando la barrera de los USD 105 por barril.
Ante el temor latente de que el encarecimiento de la energía reavive la inflación general, el mercado de bonos reaccionó de inmediato. El rendimiento del bono del Tesoro de EE.UU. a 10 años escaló hasta la zona del 4.57% - 4.59%, tocando máximos no vistos desde el año pasado.
Bajo este escenario, las expectativas de que la Reserva Federal (Fed) recorte los tipos de interés este año se diluyeron por completo. Según la herramienta FedWatch de CME, las apuestas de los operadores ahora contemplan, con una probabilidad de entre el 38% y 49.5%, un incremento adicional de 25 puntos base para el mes de diciembre.
Esta perspectiva de tasas altas por más tiempo impulsó al Índice Dólar (DXY), que mide la fuerza de la moneda norteamericana frente a una canasta de seis divisas desarrolladas, hacia los 99.30 enteros, registrando su mayor avance semanal en dos meses.
Janneth Quiroz, directora de análisis económico en Monex, explicó el fenómeno: “A medida que los inversores moderan las expectativas de una resolución a la guerra en Medio Oriente, recortan sus posiciones de activos con mayor exposición al riesgo, impulsando al dólar como refugio en detrimento del peso”. Por su parte, Felipe Mendoza, analista de EBC Financial Group, alertó que si la aversión al riesgo no cede, “el tipo de cambio podría consolidarse en un rango de entre 17.35 y 17.50 pesos por dólar a corto plazo”.
Pero las malas noticias para México no llegaron solo desde el exterior. El declive de la moneda local también encuentra justificación en el debilitamiento de los fundamentos macroeconómicos internos.
Gabriela Siller Pagaza, economista jefe de Banco BASE, advirtió a través de su cuenta en la red social X (antes Twitter) que el panorama laboral industrial es crítico: “En México, el personal ocupado en la manufactura registró en marzo una contracción anual de 2.48%, sumando 7 meses consecutivos de retrocesos”.
La especialista enfatizó que este proceso de deterioro no es coyuntural ni exclusivo de las tensiones comerciales recientes con Washington: “Las caídas en el personal ocupado iniciaron en marzo 2023, por lo que no pueden atribuirse por completo a los aranceles de EE.UU.”, apuntó, sugiriendo una desaceleración estructural dentro de la cadena de suministro local.
El desplome del peso mexicano se encuadró en una jornada negra para América Latina, donde el peso chileno (-1.59%) y el real brasileño (-1.57%) lideraron las pérdidas en el bloque emergente.
Hacia adelante, los operadores cambiarios mantendrán la mirada fija en la publicación de las próximas minutas de la Fed y del Banco de México (Banxico). Analistas coinciden en que, mientras la incertidumbre geopolítica siga al rojo vivo, la volatilidad sobre las monedas emergentes será la norma de los próximos meses.
Miguel Sim en KNNEWS