El peso mexicano sufre su peor caída en tres semanas tras la fractura en la Fed y la escalada de tensión en Medio Oriente
[Estado del Tipo de Cambio - 29 de abril]
USD/MXN: 17.5505 (+0.79%)
MXN/KRW: 84.8445 (+0.32%)

El peso mexicano vivió una jornada de "supermiércoles" marcada por la volatilidad. La divisa local se vio golpeada por un "efecto pinza": por un lado, una Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) inesperadamente dividida y, por otro, el recrudecimiento del conflicto geopolítico en Medio Oriente que disparó los precios del crudo.
Al cierre de los mercados, el tipo de cambio se ubicó en 17.5505 pesos por dólar, lo que representó una depreciación del 0.79%.

En contraste, la moneda mexicana logró avanzar un 0.32% frente al won surcoreano, cotizando en 84.8445 wones por peso, reflejando que la debilidad de las divisas asiáticas fue aún más profunda ante el endurecimiento del dólar.

La atención global se centró en la reunión de la Reserva Federal, donde se decidió mantener las tasas en el rango de 3.50% a 3.75%. Sin embargo, lo que sacudió a los inversores fue la votación: un 8 a 4 que reveló la mayor grieta interna en el organismo desde 1992.
Según un análisis de Monex, el rechazo de cuatro miembros a mantener un tono "acomodaticio" en el comunicado oficial fue el combustible que disparó el Índice Dólar (DXY) a los 98.71 puntos.
Jerome Powell, en lo que fue su última conferencia de prensa como presidente, descartó prácticamente cualquier recorte de tasas para lo que resta del año. Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Grupo Financiero Base, señaló a través de su cuenta en X que la Fed está actuando con extrema cautela pese a su mandato dual. Además, la decisión de Powell de permanecer como gobernador de la Fed tras dejar la presidencia sugiere que mantendrá una "influencia en la sombra" durante la transición al liderazgo de Kevin Warsh.
La presión no solo vino de Washington. El anuncio del presidente Donald Trump de mantener el bloqueo a los petroleros iraníes provocó un shock en el mercado energético. El crudo Brent se disparó un 7.96%, alcanzando los 120.12 dólares por barril, niveles no vistos desde mediados de 2022.
Para una economía como la mexicana, el alza del petróleo es un arma de doble filo que, en esta ocasión, fortaleció la demanda de dólares como activo de refugio. Trading Economics destacó que esta tensión geopolítica empujó al peso a su nivel más bajo en tres semanas.
Mientras el mundo se incendia, los datos internos de México añadieron presión a la moneda. La inflación en la primera quincena de abril se moderó al 4.53%, mientras que la subyacente cayó al 4.27%, su nivel más bajo en cinco meses.
Aunque esto es una buena noticia para el bolsillo de los ciudadanos, para el mercado cambiario significa que el Banco de México (Banxico) tiene el camino libre para ser más "dovish" (flexible) y recortar tasas, lo que resta atractivo al diferencial de rendimientos que hasta ahora había sostenido al "Super Peso".
La jornada cerró con una fotografía clara: tasas al alza, dólar fuerte y oro a la baja. El "adiós" de Powell, matizado por su permanencia en el tablero de control, junto con la guerra energética en Medio Oriente, han configurado un escenario de incertidumbre que pone a prueba la estabilidad de los mercados emergentes.
Para México, el desafío será navegar entre un dólar fortalecido y una política interna que podría comenzar a enfriarse antes que la de su principal socio comercial.
Miguel Sim en KMNEWS