El "Super Peso" no se detiene: liga 8 jornadas al alza impulsado por la esperanza de paz en Medio Oriente
[Cotización al 15 de abril]

Este miércoles 15 de abril, el peso mexicano extendió su racha ganadora frente al dólar por octava sesión consecutiva, impulsado por el optimismo en torno a la reanudación de las conversaciones de paz entre Estados Unidos e Irán. Aunque la moneda recortó ganancias a media jornada tras mensajes mixtos desde la Casa Blanca, la solidez de los indicadores macroeconómicos y el atractivo de las altas tasas de interés en México permitieron que el "Super Peso" mantuviera su hegemonía.

En los mercados de divisas de Nueva York y México, la paridad USD/MXN fluctuó en un rango estrecho entre los 17.24 y 17.25 pesos, tras cerrar la jornada previa en 17.2596.
De acuerdo con datos de TradingView, la moneda local alcanzó brevemente las 17.24 unidades por dólar, su nivel más fuerte desde finales de febrero. El motor de este avance fueron las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la posibilidad de un "fin temprano" del conflicto con Irán. La noticia de una inminente segunda ronda de negociaciones, tras el primer encuentro en Islamabad, Pakistán, disparó el apetito por el riesgo (risk-on), beneficiando directamente a las divisas emergentes.
Más allá de la geopolítica, la resiliencia del peso se apoya en fundamentos internos de acero:

La fortaleza del peso también se refleja en su paridad con la moneda surcoreana (MXN/KRW). Según el gráfico en tiempo real de TradingView, el peso cotizó en 85.4326 wones.
Aunque se mantuvo estable respecto al cierre anterior, la cifra representa un aumento meteórico del 20.54% en comparación con el año pasado. Para las empresas coreanas establecidas en México, esto se traduce en una presión al alza en costos operativos y salarios; para los residentes que reciben remesas o capital desde Corea, representa una oportunidad de ganancias por tipo de cambio.
A pesar del brillo actual, los expertos piden cautela. Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, advirtió a través de su cuenta de X que, si bien la Inversión Extranjera Directa (IED) alcanzó máximos, la mayor parte en los últimos tres años ha sido reinversión de utilidades y no capital fresco, cuestionando la calidad del crecimiento a largo plazo.
Por su parte, analistas de Monex señalaron que el optimismo se enfrió ligeramente ante reportes de que Washington aún no acepta formalmente una extensión del alto al fuego. Además, la postura firme del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de mantener las sanciones energéticas a Irán y Rusia, podría reintroducir volatilidad en los precios del petróleo.
En conclusión, el rumbo del peso dependerá de los avances reales en la mesa de negociación y de la presión de la administración Trump sobre la Fed. El escenario queda abierto: una apreciación mayor hacia las 17.15 unidades si hay paz, o un retroceso por encima de los 17.30 si la tensión resurge.
Por Miguel Sim, KMNEWS