El peso mexicano entre la "paz frágil" de Medio Oriente y el fantasma de la inflación: ¿Qué pasará con el tipo de cambio?

El mercado cambiario global respira bajo una tensa calma. Aunque el riesgo geopolítico en Medio Oriente parece haber dado una tregua bajo el nombre de "cese al fuego", la incertidumbre sigue a flor de piel. Este jueves 9 de abril, el peso mexicano navegó en aguas turbulentas: por un lado, beneficiado por la debilidad del dólar tras el pacto entre EE. UU. e Irán, pero por otro, frenado por un sorpresivo repunte de la inflación local y la escalada en los precios del crudo.

Durante las primeras horas, el peso mostró músculo, intentando romper la barrera de las 17.35 unidades impulsado por el debilitamiento del Índice Dólar (DXY). Según reportes de Misión Política, el alivio de las tensiones bélicas generó un ambiente propicio para los activos de riesgo.
Sin embargo, el optimismo fue efímero. Por la tarde, la desconfianza sobre la solidez de la tregua de dos semanas en el Estrecho de Ormuz disparó el precio del petróleo WTI a 99.15 dólares (un alza del 3%). Para México, país exportador, esto suele ser positivo, pero hoy actuó como un "arma de doble filo" al avivar las presiones inflacionarias globales, limitando cualquier avance adicional de la divisa azteca.
En el plano interno, los datos del INEGI cayeron como un balde de agua fría. La inflación anual en marzo saltó al 4.59%, superando el 4.02% de febrero. Aunque estuvo ligeramente por debajo de las previsiones más pesimistas, el alza en alimentos, bebidas y tabaco (8.05%) encendió las alarmas.
Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base, advirtió a través de su cuenta de X que el impacto del IEPS en bebidas azucaradas sigue presionando la inflación subyacente, con los concentrados de refrescos subiendo un 4.97% mensual.

En su relación con la moneda coreana, el peso mostró una ligera debilidad. Según los gráficos de TradingView, el tipo de cambio MXN/KRW se ubicó en 84.8906 wones, una caída del 0.14% respecto al cierre previo.
Tras haber subido hasta los 85.10 wones al inicio de la sesión, la paridad osciló durante el día debido a los datos de inflación en México y la inestabilidad del petróleo. Se interpreta que la debilidad global del dólar permitió que el won mostrara una fortaleza relativa frente al peso, a pesar de que la postura cautelosa de Banxico sirve como soporte para la moneda mexicana.
La minuta de la última reunión de la Junta de Gobierno de Banxico reveló una institución fracturada. La decisión de bajar la tasa a 6.75% fue dividida (3 a 2), con subgobernadores como Jonathan Heath pidiendo cautela extrema ante el riesgo de choques agrícolas y militares.
Con los datos de hoy, la "línea dura" del banco central cobra fuerza. Los analistas coinciden en que Banxico evaluará con lupa cada paso antes de considerar un nuevo recorte, manteniendo una postura restrictiva para evitar que la inflación se descontrole.
El futuro del peso dependerá de dos frentes:
KMNEWS Miguel Sim